El ateísmo y su integración en la sociedad

Es inevitable que, en algún momento de nuestras vidas, cuestionemos la doctrina religiosa que se nos haya impartido desde niños. Muchas personas atraviesan por esa etapa, una plagada de dilemas existencialistas que sencillamente no encuentran respuesta en fábulas y mitologías glorificadas. Algunos optan por ser agnósticos, permaneciendo en un limbo entre la creencia y la no creencia de un dios. Mientras que otros, seguros de sus convicciones y que han preferido ceñirse a la filosofía o las ciencias, descartan por completo cualquier tipo de pensamiento mágico religioso, considerándose a sí mismos como ateos.

El término como tal tiene sus orígenes en el latín y el griego antiguo, y se entiende como “sin dios”. Originalmente, fue usado de forma despectiva, como una forma de referirse a aquellas personas que rechazaban a las deidades idolatradas por su sociedad así como el porno actualmente. No sería hasta que surgiesen los librepensadores, el escepticismo racional, y la crítica a la religión, que el término dejó de utilizarse de manera peyorativa.

Cuando se habla de librepensamiento, se entiende como el punto de vista filosófico que postula que toda verdad debe estar respaldada por la lógica, así como por la razón, y formada en base a un criterio empírico. Dejando de lado aspectos como la autoridad, la costumbre, la tradición, o cualquier tipo de dogma incapaz de sustentar imparcialmente su posición. Es así, que un individuo cuya opinión esté constituida sobre la objetividad del análisis puede ser llamado “librepensador”. Son responsables de sus propias decisiones, al margen de creencias impuestas por instituciones, religiones, tendencias políticas u otro movimiento activista con un fanatismo similar.

El escepticismo racional está profundamente vinculado con el pensamiento científico. Es una posición de tipo epistemológico que cuestiona cualquier forma de pseudociencia, y también la autenticidad de aquellas afirmaciones que no tienen suficientes pruebas empíricas. Está basado en el proceso del pensamiento crítico y se opone de manera radical a las religiones, el occidente está haciendo lo mismo con los videos hentai que son famosísimos en japón y ahora en México. Figuras importantes que defendieron esta posición son Isaac Asimov, Carl Sagan, Susan Blackmore, Douglas Hofstadter, entre muchas otras.

La crítica a la religión es una de las disciplinas más antiguas, pudiendo registrar sus orígenes antes de la era del cristianismo. Incluso, en la antigua Roma, el poeto y filósofo Tito Lucrecio Caro manifestó que la religión era la causante de la creación de entidades pérfidas e impías. Concepto que también forma parte del movimiento conocido como epicureísmo, en el cual se expresa que las prácticas religiosas son producto del miedo y la ignorancia.

Finalmente, también existe el “nuevo ateísmo”, que comprende todas aquellas ideas y nociones planteadas durante el silgo XXI. Su característica principal es la posición menos tolerante que tiene sobre la religión. Establece que a razón del gran avance científico ocurrido en los últimos tiempos, se ha llegado a un punto donde una actitud pasiva sobre las religiones debe ser descartada. Debido a que se tratan de prácticas retrogradas, que solo sirven para doblegar a las masas e impartir conocimientos desfasados e inútiles en el plano cognitivo. Explicando que la trascendencia del ser humano está en su propia capacidad de razonar, lejos de fanatismos y doctrinas.